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Salud

Cómo purificar el agua en casa

purificarCribar. Haga uso de una simple malla de colador.
Sedimentar. Puede incorporar sulfato de aluminio, el cual ayuda a que se precipiten las partículas que no se retuvieron en el cribado. Añada entre 5 y 10 miligramos de esta sal en cada litro de agua que trate. Si no consigue esta sal, deje reposar el agua durante toda una noche. El agua sobrenadante se filtrara entonces y el depósito se separa.


Filtrar. El objeto de este proceso es eliminar la turbidez del agua que ha sido pasada por la criba y el decantador.
Hervir. Para destruir organismos nocivos como bacterias no benéficas, virus, amebas o esporas, el agua deberá ser hervida durante por lo menos 20 minutos para estar seguro que se ha desinfectado por completo. Se recomienda usar siempre el mismo recipiente para esta labor. El hervido del agua hace que muchos gases como por ejemplo el dióxido de carbono se desprendan. Esto le da un sabor muy particular. Para que se restablezcan estas sustancias no es necesario agitarla sino por el contrario, dejarla reposar algunas horas.
Clorar. Es el último paso de la purificación doméstica en términos prácticos, luego del cribado, sedimentado y filtrado. En esencia es un método químico para eliminar gérmenes de todo tipo. Este procedimiento se utiliza en todas las grandes plantas urbanas de potabilización. El cloro, en una dosis adecuada, constituye el medio ideal para tratar el agua pero así como tiene ventajas también tiene desventajas. Entre las ventajas tenemos el hecho de que oxida metales como el manganeso y el hierro y que en una dilución determinada contaminan el agua; también destruye sabores y colores, inhibe el crecimiento de algas y bacterias y finalmente, no deja residuos en el agua siempre y cuando no haya aplicaciones exageradas.
Como desventaja se destaca la dificultad de calcular con exactitud la dosis necesaria. En principio se puede afirmar que aquellas aguas que contienen mucha materia orgánica no son aptas para ser tratadas con cloro. Además, siempre es mejor verterlo en forma de solución. Por ejemplo al 1%. Los expertos lo asesorarán

Filtros caseros
Filtro de arena. Aunque no es capaz de purificar el agua por completo, es una alternativa práctica. Se puede utilizar un recipiente con capacidad entre 200 y 1000 litros, en forma de columna, de aproximadamente un metro de altura; coloque en varias capas de grava y arena a través de la cual pasará lentamente el agua (2,7 litros por m2 y por minuto). La arena debe estar limpia de arcilla, polvo, raíces y otras impurezas. Si el filtro se tapa, se deben cambiar la arena y la grava, o lavarlas.
Filtro de cerámica o piedra. Luego de colar y decantar, este tipo de filtro entrega el agua en perfectas condiciones de potabilidad, siempre y cuando no haya habido aguas negras mezcladas. No es necesario hervirla o desinfectarla luego. Con él se puede potabilizar agua de lagunas, charcos, represas, lagos, ríos y aljibes.

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