Periódico Proclama

icono-facebook  icono-twetter

CUESTA EL LÍDER DE LA DECENCIA

 

JOSÉ CUESTA EL LÍDER DE LA DECENCIA

 

 

José Cuesta Novoa o Mario, como lo llamaban en el escenario de la insurgencia política cuando formó parte del M-19, La tenacidad política del exintegrante del M-19 y “gestor de paz”, filósofo, politólogo, docente Bogotano. También exfuncionario público.

Luego de haber dejado las armas y desprovisto de títulos que le dieran amplio dominio del derecho, tomó en sus manos la defensa de la tutela, mecanismo que nació con la Constitución de 1991 y que promocionó mientras fue secretario de la Red Nacional de Beneficiarios de la Tutela. Herramienta, por cierto, a la que acudieron seguidores de Gustavo Petro durante su Alcaldía, para interponer –en un sólo día 800 recursos en contra del fallo emitido por el Ministerio Público, con el que Petro quedó inhabilitado para ocupar cargos públicos por 15 años (Fallo que el año pasado fue negado por el Consejo del Estado y la Corte Constitucional).

Parte de las motivaciones de Cuesta para empaparse de conocimientos jurídicos es que él mismo, mientras era guerrillero, fue víctima de la violencia, en lo que se encuentra tipificado como ‘desaparición forzada’ en el país. Detalles de ese suceso los relató Cuesta en el libro ¿A dónde van los desaparecidos? en el que asegura que el gestor de su secuestro fue el Ejército, es decir, el mismo Estado colombiano. Más concretamente, el oficial insignia de la inteligencia militar: el entonces coronel Iván Ramírez Quintero.

Cuesta respalda sus señalamientos con lo que declaró el 22 de enero de 1991 ante la Procuraduría, el exsubordinado de Ramírez, el sargento Bernardo Garzón Garzón, quien bajo el alias de ‘Lucas’ se infiltró en el M-19., Cuesta pretendía que simpatizantes del grupo insurgente se adhirieran a la base que él comandaba en el suroccidente bogotano.

Lo que aún no se imaginaba era que Lucas, su supuesto compañero de lucha, llegaría un día en un Renault Cuatro a decirle: “Mario, no se mueva o lo mato”. Acorralado, Cuesta no tuvo más remedio que irse con él y allí empezó la historia de su cautiverio; casi quince días de implacables torturas en el Batallón Charry Solano que han sido detalladas en sus escritos. El cautiverio de Cuesta, sin embargo, fue declarado un ‘secuestro simple’, pese a que según la confesión de Bernardo Garzón alias Lucas, la orden de su secuestro había sido dada por Iván Ramírez, quien nunca fue procesado por este caso.

Pudo recobrar su libertad gracias a que la suya fue negociada por la de Álvaro Gómez Hurtado, quien estaba en poder del M-19. Luego, Cuesta ingresó al mundo de la política desde su desmovilización. Desde allí ocupó varios cargos como la dirección del Polo Democrático Alternativo y fungió también como Concejal de Bogotá.

Ahora la gran marcha es hacia la Colombia Humana y José Cuesta lidera en Bogotá esta gesta que será asegurada con su llegada al Congreso en la Cámara de Representantes por Bogotá, Lista De La DECENCIA número 104, con un programa que incluyen entre otros compromisos: 1. Protección a los sistemas ecológicos, reserva Van Der Hammen, paramos y estructura ecológicas de la Sabana., 2. Educación universitaria gratuita para la juventud que cumpla los requisitos y así lo deseen., 3. Transporte multimodal eléctrico, metro subterráneo, tren ligero, cable aéreo., 4. Protección a la población vulnerable y creación de programas de incorporación laboral formal., 5. Apoyo legislativo al plan de gobierno de Gustavo Petro., 6. Control al alza de tarifas a los servicios públicos incluido el Sistema Integrado de Transporte. 7. Recuperar, reposicionar y reactivar todas las políticas públicas para los grupos poblacionales y sectores sociales, potenciando particularmente a la población de personas con discapacidad, sus cuidadoras, cuidadores, agenciando y defendiendo sus derechos, sus intereses, sus valores, sus principios y sus búsquedas sociales.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Pautas

PROCLAMA STEREO